Mi mascota tiene cáncer, ¿qué se puede hacer?

Lo primero que ocurre al recibir la noticia de que una mascota tiene cáncer es extrapolar el caso refiriéndolo a experiencias vividas por uno mismo o por seres cercanos a uno, que han enfermado de cáncer.

Esto no solo cae en un grave error porque el perro es muy distinto al gato y éste al hombre, sino que también las enfermedades son en muchos casos completamente distintas.

Es importante que hable con el médico veterinario sobre la enfermedad, sobre el diagnóstico, posibilidades terapéuticas, alternativas y pronóstico, antes de servirse información de fuentes que pueden ser correctas pero no ajustadas a su mascota.

Se puede acceder a esta especialidad y brindarle a su mascota contención y alternativas terapéuticas

La coordinación entre el veterinario clínico de cabecera y el servicio de oncología son claves para brindar una atención rápida, eficiente y adecuada a los requerimientos de las mascotas.

El cáncer es una enfermedad tratable y en algunos casos curable

Es necesario revisar el concepto de cura de las enfermedades. Tenemos que reconocer que son muy pocas las enfermedades curables, basta pensar en la diabetes, el reuma, la artrosis, la celiaquía, la insuficiencia renal, el hipotiroidismo, la alergia, y la lista sería muy extensa. Sin embargo tendemos a suplicar la cura del cáncer más que la de otras enfermedades. Esto es solo por un anclaje socio-cultural vinculado a la muerte y al sufrimiento muy severo del cáncer o de la terapia. Hoy por hoy esto está cambiando y tanto la calidad como la sobrevida son ampliamente mejores.

Los tratamientos no tienen efectos colaterales como en humanos; las mascotas toleran hasta un 70% mejor los tratamientos

La tolerancia del perro y del gato son muy buenas, y existen escasos efectos adversos a las terapias. Estos efectos son en general predecibles y el oncólogo puede avisarle de las complicaciones vinculadas al tratamiento específico, a la raza, a la edad de la mascota, etc. para juntos ponderar el riesgo / Beneficio de hacer el tratamiento.

Los tratamientos oncológicos suelen ser sencillos y no son costosos

Hay tratamientos simples desde una sola intervención quirúrgica, combinaciones de cirugía y quimioterapia o radioterapia, electroquimioterapia. En la mayoría de los casos hay alternativas con objetivos, perspectivas, costos y pronósticos diversos, con lo cual uno puede optar lo más adecuado para el paciente.

Las mascotas no sufren ni pierden el pelo a consecuencia del tratamiento

Los efectos colaterales son mínimos y los pacientes no pierden el pelo, solo hay algunas razas caninas muy puntuales que pueden perder el pelo en forma parcial con determinados protocolos de quimio.

El cáncer es una enfermedad crónica, si no se controla a tiempo, afecta la calidad de vida

Es clave el diagnóstico y la consulta oncológica para el plan de estrategia sin perder tiempo valioso que puede hacer la diferencia en calidad y tiempo de vida.

La cirugía es sólo una parte del tratamiento oncológico

Hoy en día es cada vez más difundida la terapia multimodal, en la que se combinan distintas herramientas terapéuticas para minimizar procedimientos agresivos, con la finalidad de que los intervalos libres de enfermedad sean más prolongados.

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